La trampa de la autocompasión. Primer paso cambiar el comportamiento autocompasivo.
Definición de autocompasión.
Tal como yo lo veo, la autocompasión se puede definir como la emoción o sentimiento que tiene como objetivo consolarnos de nuestras desgracias, de la mala fortuna que pensamos tener, o de cualquier cosa que nos haga sentir desdichados, desgraciados y dignos de ser mirados con lástima. Si es que es posible incluir “dignos” y “lástima” en la misma oración.
A lo largo de los meses y de los años van sucediendo una serie de experiencias desagradables para nosotros. Tal vez alguna situación en concreto que se repite, o nuevas situaciones que se van acumulando hasta empezar a desarrollar un comportamiento autocompasivo. Puede ser que por ejemplo, se te resista hablar con gente desconocida, que te pongas muy nervioso o nerviosa al hablar en público o hacer una presentación de trabajo, que te cueste horrores pedir algo que necesitas o cualquier otra situación que sea incómoda y evites realizar siempre que te sea posible. Tal vez incluso sea coger el teléfono cuando te llaman. Todos tenemos alguna cosa que nos desagrada más o menos. Sin excepciones.
Cuando se empieza a generar la autocompasión.
Ahora bien, que una situación sea desagradable no quiere decir que vaya a crearse un comportamiento de autocompasión. Las situaciones desagradables son inevitables, por más que queramos siempre va a existir alguna cosa que nos va a gustar menos hacer. Es algo completamente natural.
El problema empieza a crearse cuando estas situaciones son evitadas por todos los medios debido a la incomodidad o miedo que llegan a generar dentro de cada uno. Si sientes que algo te incomoda tanto que pones cualquier excusa para evitarlo, es posible que tengas un problema si sigue aumentando. Una vez estás en la dinámica de escapar de algo, es más difícil enfrentarlo. Mentalmente empieza a verse como un problema mucho más grande de lo que puede ser realmente, comenzamos a pensar en mil y una situaciones que pueden ocurrir y que sean perjudiciales para nosotros, haciéndo que nos sintamos peor, y por lo tanto tengamos menos ganas todavía de hacerlo.
Una vez empezado el proceso de la autocompasión…
Si seguimos por este camino, llegará un momento en el que estaremos completamente bloqueados, derrotados. Nos costará tanto hacer algo al respecto que se llega al punto de la resignación. Empiezas a resignarte a que es algo que no puedes hacer. Es posible que nos escapen frases como “jamás voy a poder hacer X”… “soy demasiado torpe para conseguirlo”…”lo he intentado mil veces y siempre me sale mal”…”estoy cansado/a de intentarlo”…”la vida es muy injusta conmigo”…etc, etc. Creo que puedes hacerte una idea de a lo que me refiero.
Empezamos a quejarnos de las cosas que no podemos hacer, y ponemos mil y una excusas distintas con los motivos por los cuales no vamos a poder hacerlo aunque nos gustaría hacerlo. Ya estamos de lleno dentro de la autocompasión. No buscamos conseguir vencer la situación sino que nos hemos dado por vencidos, nos sentamos y simplemente nos quejamos de lo difícil que resulta. Nos hemos rendido a conseguirlo hacer, aunque al principio del todo podíamos hacerlo aún resultandonos desagradable. Nos convencimos a nosotros mismos de que no podemos, y en este punto se hace un camino muy cuesta arriba solo con pensarlo. Y por eso permanecemos quietos, porque resulta más sencillo, más fácil. Igualmente doloroso, pero mucho más sencillo que enfrentarse al miedo que provoca la situación.
No nos queremos sentir vulnerables, nos asusta sentirnos así. Y la autocompasión se presenta como un alivio pasajero que, entre nosotros querido lector o lectora, sólo se convierte en un carcelero que nos pondrá más difícil superar la situación que nos asusta. Te reconforma durante un breve instante, pero a un alto precio de cara al futuro. Esto es importante recordarlo. Pero siempre puede cambiarse la situación, lo primero es aceptar nuestra responsabilidad amigos y amigas mias. Somos responsables de nuestras vidas y de lo que hacemos con ellas, de cómo escogemos vivirlas.
Un abrazo.

Hola, felicitaciones muy buenos temas tiene tu blog.
A mi experiencia propia personal, creo que la autocompasión es una manera de demostrar un rango de in seguridad y depende el nivel de esta es el nivel de autocompasión, también creo que es un signo de que estamos a la defensiva buscando sentir lastima o algo así es la forma de defendernos de los males que nos acosas.
Suerte y exito!!
buen tema el de la autocompasion, se que es el echo de creese el pobrecito de uno mismo limitarse , creando ideas de autoderrotismo y eso no debe de suceder debemos de educar nuestras ideas pensamientos ,, reacciones frente a nuestros problemas con optimismo, creatividad,, y anhelo de superacion ,, tener una estabilidad emocional y buena reaccion frente a los problemas ,,, pensar antes de actuar,,, saludos a todos….
Dentro de las personas ADICTAS la autocompasión es la herramienta mas poderosa que su enfermedad utiliza para autodestruirlos, les roba toda su energía positiva, lanzandolos a un abismo donde culpan a todos de su fracaso y vida en general. Este es un defecto de la personalidad. A travez de la practica de principios y herramientas concretas se puede salir de esa telaraña antes de ser “devorado”. La herramienta a utilizar se llama gratitud, la cual enseña a valorar aun lo mas infimo y percatarse de cuan valioso es lo que se tiene y lo que uno es.
Gracias.